lunes, mayo 19, 2008

tatuajes

Tatuarme en los tobillos el dulce brillo de tus ojos. Que acompañen cada unos de mis pasos.
En el filo de tu espalda las comisuras de mis labios. Morderte. Besar tus sueños.

Dormirme al costado de tu ombligo. En el dedo más chiquito de tu mano, crear un mundo. Tuyo y mío.

Vender silencio por montones, cambiar futuros por presentes. Atesorar sonrisas y jugar con el viento. Que la noche no nos pille.

Hacer jueguitos con la luna. Esconderme en tu oreja. En la izquierda.
Al sol saludarlo mientras te robo un beso y en el ruido del mar esconder mis miedos.

martes, mayo 13, 2008

desolesyhelados

Te imagine corriendo. Haciendo las tareas un domingo. Te conté un cuento, te dibuje un sol. Hiciste uno mucho más lindo con tus dedos. Pintamos las paredes a escondidas y nos comimos todo el helado. Te conté lo mucho que te esperaba y solo te reías. Con eso basta.

Hagamos un trato. Cuando encuentre a mamá te aviso y me vienes a cambiar la vida.

domingo, abril 27, 2008

alasVERDES

Un día me dijo que aprendiéramos a volar. Juntos. Fue el mejor proyecto al que me invitaron, fue el mejor sueño del que forme parte.
Alicia hace dos semanas que no viene a clases. Y hoy, recién hoy, la puta de su hermana aviso que esta enferma. Lo dijo riendo. La muy puta hasta las peores noticias las da riendo.
Alicia voló, hizo lo que dijo que hiciéramos. Voló. De seguro sus alas eran verdes, y bajo ella no había sombra. Alicia nunca dio sombra.
Ella siempre supo volar, siempre fue algo así como un ángel.

jueves, abril 17, 2008

laprimeraylaultima


Suena el teléfono. Como siempre no lo encuentro. Puto celular le da por esconderse y seguir sonando, lo busco bajo la cama y no aparece. Sigue sonando, me obliga a levantarme. Sigue sonando, por fin lo veo. Deja de sonar.

Matilda, siempre llama como a las 5 cuando se siente sola. Cuando su mama sale a buscar a su hermanita y el papa esta trabajando. Ella es medio mamona, es grande pero aún se siente pendeja, a ratos eso me aburre, me hace sentir mayor y no quiero. Yo estoy bien con mis 16, no quiero vivir como uno de 20 o más. La Mati debería entender eso. Me convence, 5:15 voy en viaje.

No pensé que hacia tanto frió, por lo mismo solo me tire el polerón encima. Está raro Valparaíso, tiene como pena, se le ve medio cansado. Igual creo que llegando al departamento me voy a cagar de calor. Buena elección, además a la Mati le gusta. Y a mi me gusta que me lo diga.

Me veo en el espejo del ascensor y me doy cuenta que es una de las pocas oportunidades en las que logro verme. Por fortuna es cuando menos soy el que realmente soy.

Coco es la primera en recibirme. Tiene como mil años y es la gata más gorda que conozco. Un día cuando éramos más chicos y la Mati vivía en una casa del centro, se arranco. Todo el mundo la buscaba. La mamá lloraba todo el día, las tías le decían que solo era una gata y que las gatas volvían solas.

El papá puso una recompensa después del quinto día y nosotros pensábamos en todo lo que podíamos hacer con ella. Fue buscando a la Coco que nos dimos el primer beso. Fue buscando a la Coco que me enamore por primera vez.

En la pieza de la Mati siempre esta todo igual, todo ordenado. Los peluches en la misma posición, los libros y revistas también. Cada vez que vengo me pide que no le desordene tanto. Creo que soy al único que deja mover casi todo y acostarse en la cama con las zapatillas puestas. Igual hoy me las saque.

Cantamos un rato, como casi siempre. Canciones tontas, que nunca llevaríamos en el reproductor pero que nos gusta cantar cuando estamos solos y que cuando suenan y hay más gente nos hacen cómplices.

Se puso un vestido cortito, con los jeans abajo. Salta y se ríe. Se ve mucho más linda cuando lo hace. Cantando creo que fue la segunda vez que me enamore.

Antes de ver una peli buscamos jugo y cosas para comer, en su casa siempre hay cosas ricas. La Mati saco unos chocolates que nunca habíamos comido y me miro distinto. Ese día nos miramos distinto.

Nunca imagine despertar con Matilda al lado. En la misma cama. Con el mismo olor. Comiendo chocolates fue la última vez que me enamore.
Por suerte fue con ella.

miércoles, abril 16, 2008

viajó/viaja.


Martín viajó. Martín viaja.

Son las 5am y la avenida es un río. Sin agua. Sin peces, como son los ríos. En el auto el viaje continúa. Martín viaja muy rápido, mucho más rápido que el 206 que le regalo su viejo.

La música fuerte, la ventana abierta, el viento le pega y comienza a recordar su noche en el boliche. Pasan por su cabeza todas las remeras que vio, las recuerda por las sonrisas en las que bailaban.

Salmones urbanos que luchan por morir. Risa falsa, ojos achinados, alta, buenas tetas, no baila. Pero la recuerda, debe ser por la frase de su remera.

Martín viajó. Martín viajó.

Esperando a Rocío quiere encontrar respuestas, reconocer preguntas. Despertó en la orilla del río mientras sonaba U2 al palo y estaba sólo. No sabe dónde quedaron ni la noche ni sus amigos.

Cuando Martín viaja casi siempre lo hace solo, no le gusta compartir ese momento. Eso lo aprendió de su viejo, el día que le regalo el auto para poder viajar tranquilo.

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sábado, agosto 12, 2006

Luz verde.

Días de eternas despedidas, de momentos duros, de verte llorar como nunca pensé podías hacerlo.Me senté en tu cama, antes “nuestra” cama, nada en ese lugar parecía diferente, salvo tú y yo, las mismas cortinas, el puto perro que insistía en subir (como siempre lo tire lejos) por suerte no tienes reloj en tu “guarida”.Me llenaste de te amos, como si pudiera cargarlos en la mochila y traérmelos conmigo para no extrañarte, me sentí como un pendejo tonto que deja atrás la seguridad por buscar un mejor futuro, tus ultimas palabras no las puedo borrar: “Esta es tu decisión”.Adios.

Frió del que solo se puede sentir a las 7:30 am, pero para mi es casi un detalle menor, nada importa, estoy a media hora de tomar el bus y eso ocupa toda mi atención. Ultimo pasó, verifican que esté todo en orden, partimos, duermo por no se cuantas horas, ya estoy en la frontera.

El reproductor en un volumen moderado hace las veces de banda sonora de mi vida, suenan “Los Bunkers” y algo me roba un minuto de felicidad, la música tiene eso te lleva a situaciones sin dejar que opines. Si le pregunto a Durán, ¿Cuándo escribiste “Ahora que no estas”, te sentiste hecho mierda? me diría: “No tanto como tu al escucharla”.Es cierto nunca olvidare cuando bajando por la cordillera escuche:

“…Ahora es evidente
que tú duermes con otro
y no era tan difícil
como me dijiste ayer…”

No podía ser de otra forma, pegaste duro como siempre. Creo que me viste desde el primer paso, no te sorprendiste porque sabias que en esta fecha vendría, es más sin ser ególatra, siento que hoy venias por mi. Cobarde ¿Por qué no apareciste sola? ¿Era necesario el ruido del motor? medio bar esperando ver quien era el dueño de esa moto.

Hola, tanto tiempo, ¿Cuándo llegaste? que conversación más estúpida y el pobre tipo solo te mira y sonríe al compás de tus preguntas sin sentido. Veo que no le hablaste de mi, se nota me ve como a un amigo de su novia que llego de un viaje, si supiera que ese viaje es la razón por la que hoy el te acompaña. Perdiste niñita, una vez más perdiste, esta no era tu noche como esperabas, la tristeza salta de los ojos no solo como lágrimas y yo recibo con hombría los tristes golpes que tiras. Me miras, él solo se preocupa de tu mano mientras lo abrazas, yo también te miro, me gustan las cosas de frente pendeja, vuelve a mirarme.

Mis amigos parten a Valparaíso, la noche esta empezando y yo no tengo ganas de nada el frió se hace presente, soy el único que lo percibe, nadie me cree que no quiero ir porque estoy cansado, me conocen, saben bien que no estoy para bailes. Suerte, hoy llego hasta aquí, pásenlo bien, nos hablamos mañana chao cuídense.

300 pesos en el bolsillo, aclaran que hoy es día de larga espera por un viaje a casa. Ese sonido lo conozco, me levanto y miro con miedo pero solo yo lo noto, tú no puedes ver mis ojos el casco no te da tanta claridad, además no soy un punto de atención en tu camino. Semáforo en rojo, paraste y cagaste, estas a mi alcance, las monedas no pesan lo suficiente para hacerte caer, si las lanzo con toda la rabia que tengo te puedo desestabilizar y con suerte caes. Te miro y no quiero evitar mi risa, me rió y anulo el ruido de tu motor esperando partir.

Supe días antes de venirme que estabas recuperándote, un yeso y los cuidados de tu novia te ayudaran. La culpa no fue tuya y por lo mismo me arrepiento, la luz verde me dio el vamos y lo hice, te vi caer y no sentí pena, aun escuchando el único grito que diste, recogí mis monedas y camine. Ella esperaba tu llamado, lo hace siempre.











lunes, junio 19, 2006

El sexto sentido


"¿Papito, quieres una aventura?" era lo primero que salia de mi boca al ver parar un auto.Si bajaba la ventanilla era mio.Sentado frente al espejo veo desaparecer a Oscar y sin menor aviso se adueña de la escena Ruth, me costó dar con ella, fue una inversión no menor, desde los detalles más intimos a los menos esperados.Ruth es un mundo nuevo, es la que paga las cuentas y financia los estudios de un pobre tipo sin mucha vida.Bajo por las escaleras para tonificar esas partes que en la calle marcan la diferencia, antes de salir solo pido que sea una buena noche, no tengo ganas de trabajar pero esta no es una opción: se trabaja o no se come, no se estudia, no se duerme bajo techo.Abro la puerta y Ruth siente como el viento mueve su pelo, para ella es un buen detalle, llámalo sexto sentido o como quieras, pero esta noche nos vamos con los bolsillos llenos, se siente dueña de la calle, sabe que no pasa desapercibida, de pronto se detiene un auto, el primer cliente de la noche, la primera fantasía por cumplir.No logré correr, pasó lo que esperaba una vez más como tantas otras se rompe la magia y el pobre Oscar debe ver la noche desde su fotografía pegada en el carnet.Ruth se da cuenta que no puede confiar en su "sexto sentido" eso no se compra en ninguna parte, con eso ellas nacen.





Trabajo de Escritura (monologo de un personaje creado en clases)